9 Abril 2010 por El cartero de La Voz Libre
Pretendo hacerles partícipe de una reflexión urbana que llegó hace unos días hasta mi correo electrónico y que, analizándola en profundidad, lo cierto es que tiene bastante sentido y lo que pone al final del texto es una ironía. Sin más preámbulos, y pidiéndoles disculpas de antemano por le lenguaje un tanto soez, éste es el mensaje textual:”¿Van a tener relaciones sexuales? El Gobierno les facilita las medidas de protección. ¿Ya las tuvieron? El Gobierno les ofrece la píldora del día después. ¿Ha habido embarazo? El Gobierno les garantiza el aborto. ¿Tuvieron el niño? El Gobierno regala el cheque bebé. ¿Están desempleados? El Gobierno les paga el paro. ¿Son vagos y no les gusta trabajar? El Gobierno les concede el mínimo de subsistencia.
Ahora… prueba a estudiar, a trabajar, a producir. A ver qué ocurre. El Gobierno te sube los impuestos para pagar todo lo anterior. Moraleja: Folla, aborta, sé un vago, pero nunca, nunca jamás se te ocurra ponerte a trabajar. Eso no lo financia el Gobierno y tendrás que mantener a todos los gandules que hay en España”.
Sí señores, ésta es la realidad ante la que nos encontramos hoy en día, un país donde se premia la falta de esfuerzo, la vagancia congénita, los comportamientos soeces. La política de tener que currarse algo hasta la saciedad, según qué clase de trabajo haya que ejercer, ha muerto definitivamente. Pero no se trata de una exageración, es que incluso hay empleos oficiales, de funcionario, por decirlo claramente, donde los jefes tienen que empujar a los subordinados más voluntariosos para que salgan y consuman la hora del cortadito y que no se queden tramitando expedientes o indexando documentos. Nada, aquí lo que cuenta es percibir el parné de final de mes y rascarse la… barriga.
Haciéndome eco del correo que llegó a mi poder, lo verdaderamente preocupante es que un Ejecutivo como el que preside Rodríguez Zapatero se haya puesto por montera el regalo de cientos de miles de euros y no me refiero concretamente a la protección por desempleo o por maternidad, sino a la gratuidad de unas medidas de protección, a la facilidad para poder abortar o a la mamandurria de un subsidio por no disparar chapa. De acuerdo en que hoy no es sencillo hallar empleo, pero lo que no resulta lógico es que sea el propio Gobierno quien fomente posturas tan cómodas y vagas de este calado.
Juan Antonio Alonso Velarde
30 Marzo 2010 por El cartero de La Voz Libre
Hemos iniciado la Semana Santa, con la celebración del Domingo de Ramos o de las Palmas, una verdadera fiesta en la que participa con fe el pueblo católico. Es hermoso contemplar los rostros de pequeños y adultos portando las palmas en sus manos y entonando cantos dedicados a Cristo Rey.
A propósito de las palmas, recuerdo siempre el aprecio que me transmitió mi madre por llevarlas a casa. Decía que había que tenerlas en sitios visibles para ahuyentar al demonio y también para recurrir a ellas en tiempos de conflictos o necesidades urgentes. Y, ¿por qué no ser respetuosos con estas tradiciones?
Millones de personas van a participar en procesiones y ceremonias litúrgicas, preparadas durante meses hasta en el más mínimo detalle, según una tradición que se remonta a varios siglos atrás. Con sus matices regionales, la Semana Santa se celebra en todas las ciudades y pueblos españoles con una sincera religiosidad y una notable participación popular. Las imágenes no engañan y desmienten rotundamente cualquier prejuicio que pretenda ignorar la evidencia de que una gran mayoría de españoles considera a la religión católica como parte sustancial de sus creencias personales y sus comportamientos sociales. Lo más normal es que las personas no nos avergoncemos de los nuestros. Al contrario, solemos manifestar un orgullo legítimo y un agradecimiento vigoroso a quiénes nos han traído al mundo y nos han educado con su generosidad y su ejemplo.
Por eso, no tendría sentido vivir la Semana Santa con medias tintas o con mentalidad de cumplimiento. Hay que vivirla a fondo, con radicalidad, aprovechándola para hacer una parada en el camino, para reflexionar, para revisar la vida, para contemplar el inmenso amor de Dios que se nos ha manifestado en Cristo y que debe producir un cambio significativo en nuestra vida. También deberíamos descubrir nuevos cauces para proyectar ese amor en los hermanos, especialmente en los más necesitados, y potenciar la dimensión evangelizadora de la Semana Santa.
Elena Baeza
17 Febrero 2010 por El cartero de La Voz Libre
Esta mañana estaba previsto que el señor Bono, como presidente de la Cámara Baja, recibiera a los portavoces de ‘Derecho a Vivir’ y ‘Hazte Oír’ para hacerle entrega de 1.067.315 firmas que ciudadanos españoles hemos estampado en contra de la Ley del Aborto, con el objetivo de que se tramita en las Cortes. Tras el rechazo de don José, al que ya conocemos por su incoherencia a sus creencias religiosas, según confiesa él, se las han entregado a los vicepresidentes del Congreso de los Diputados, Jorge Fernández Díaz y Ana Pastor.Todo Estado serio que se precie tiene obligación de escuchar la opinión de esta cantidad de personas que no estamos de acuerdo con una ley que el Gobierno de turno quiere imponernos.
Señor Bono, el evangelio de Mateos 10-40 dice: “El que a vosotros recibe, a Mí me recibe; y el que me recibe a Mí, recibe al que me envió”. Hoy ha perdido usted la oportunidad.
Rita Villena
12 Enero 2010 por El cartero de La Voz Libre
Bajo el título ‘Compuesto hormonal denominado píldora del día después, aplicado como medicamento’, el investigador Juan Manuel Molina Valdés exponía, desde el punto de vista científico y sanitario, que los farmacéuticos pueden acogerse a la objeción de conciencia para no dispensarla. Así sostiene que, cuando la fecundación ha tenido lugar, el efecto de la píldora es impedir su implantación en el útero por lo que el bebé acaba siendo eliminado.
Explica, además, las consecuencias de ingerir la píldora, equivalente a 20 veces la dosis diaria de levonorgestrel, usado como anticonceptivo. Las reacciones adversas son náuseas, vómitos, diarrea, fatiga, vértigos o mareos, dolor de cabeza, tensión mamaria, dolor abdominal, sangrado vaginal y retraso de la menstruación.
Otro aspecto que pone sobre la mesa es el incremento de conductas sexuales de riesgo, que podría aumentar el contagio de enfermedades de transmisión sexual, tales como SIDA, gonococia, infecciones por hongos, papilomavirus y cáncer de cuello de útero. El investigador expone que una farmacia no es sólo un comercio, sino un establecimiento sanitario, y defiende el criterio profesional de los farmacéuticos.
En el caso de la venta de cualquier biocida para su aplicación como producto fitosanitario, se requiere un carné especial y la identificación del comprador. Es siquiera correcto que un potente biocida para ingestión directa de un ser humano se dé a una inexperta menor sin pedir siquiera su identificación.
Domingo Martínez
8 Enero 2010 por El cartero de La Voz Libre
Los Reyes Magos han dejado en mi casa carbón para Núñez Feijóo. Y lo han hecho en mi casa, porque los Reyes pasan de acercarse a políticos mentirosos y porque saben que nosotros, los padres, los que hemos llevado a este señor a la presidencia de la Xunta, nos vamos a encargar de hacérselo llegar en forma de bacatazo en las municipales.
Los platos, o mejor las promesas, rotos del señor Feijóo las van a pagar los miles de alcaldes y concejales que ya no lo serán porque con su conducta el señor Feijóo se ha cargado la credibilidad de todo un Partido Popular en el que tampoco podemos confiar, puesto que son sus militantes los que han elegido a la actual cúpula del partido.
En nombre de una unidad, que yo llamo cobardía, los militantes peperos dirán amén a todo en los próximos congresos provinciales. Y mientras, nuestros niños seguirán sufriendo las consecuencias de la imposición lingüística, consecuencias que son irreparables.
¡Ah! El señor Feijóo no tiene hijos. El consejero de Educación tampoco.
Mª Elvira Ruíz