La Virgen reprende a los sacerdotes

16 Marzo 2010 por María Ferraz

MENSAJE MUNDIAL a “J.V.” - Referente al 3er SECRETO DE FÁTIMA, el 13 de Octubre del 2009.

 

Habla La S. Virgen María: “Humanidad entera, os anuncio la pronta purificación de la Iglesia de Mi Hijo”.

 

 

Hijos Míos, Soy vuestra Madre, La Siempre Virgen María. ¡cuánto dolor Me causa ver la Iglesia actual! ¡Cuánto dolor Me causan los que debieran cuidar la Iglesia que dejó Mi Hijo para todos los hombres!

¿Qué habéis hecho con la Iglesia de mi Hijo?

¿Qué habéis hecho con la Iglesia de mi Hijo?

 

 ¡Oh!, ministros y pastores de la Iglesia, a pesar de las advertencias que Yo os he dado en Mis Apariciones pasadas, no hicisteis caso, os pedía que cuidarais lo que se os dio, un regalo tremendo, grandísimo para los hombres y no hicisteis caso. Vosotros, como sacerdotes y ciertamente hombres, quisisteis manteneros más como hombres y no como ministros, habéis buscado más los bienes de la Tierra cuando teníais la oportunidad de traer a Mi Hijo a la Tierra, a través de la Eucaristía y, de ésta forma, se os reconociera como hombres santos, hombres de ejemplo ante todos los demás hermanos vuestros. No os disteis cuenta y no llegasteis a valorar lo que significa ser sacerdote para la Iglesia de Mi Hijo. Una situación grandiosa para el hombre y la desaprovechasteis. Fuisteis consagrados sacerdotes de la Iglesia de Mi Hijo y esto os da una posición altísima dentro del nivel humano, pero quisisteis aprovechar más ésta situación para llenaros de las cosas del mundo. Os habéis envanecido, creyéndoos superiores a vuestros hermanos, cuando debisteis haber sido servidores de ellos, porque sois servidores de Mi Hijo y no os disteis como tales, al contrario, la soberbia inundó vuestro corazón. No os hicisteis pequeñitos, quisisteis que se os glorificara, como si fuerais dioses en la Tierra y así echasteis a perder la grandiosidad del ser sacerdotes para la Iglesia de Mi Hijo y ahora, en lugar de ser ejemplo para vuestros hermanos, la gran mayoría de vosotros sois escándalo para la Iglesia que Yo cuido, que Yo protejo, porque así Me lo pidió Mi Hijo. 

Desde el Cielo ahora se escucha y se ha venido escuchando el clamor de los buenos hijos de Dios, de aquellos hijos Míos, verdaderos, que quieren tener nuevamente lo bello que os dejó Mi Hijo sobre la Tierra y, así ha de ser. 

Mis pequeños, humanidad entera, os anuncio la pronta purificación de la Iglesia, de la Iglesia de Mi Hijo, de la Iglesia que Yo cuido. Momentos difíciles pasaréis en toda la humanidad. La Iglesia será renovada, purificada, santificada, se eliminará toda aquella maldad que se ha introducido dentro de ella. Le permitisteis a satanás entrar en Mi Iglesia, 

la cizaña ha crecido y está ahogando a los buenos sacerdotes y a los buenos fieles y ésa cizaña será arrancada y arrojada al fuego, junto con aquellos ministros traidores, aquellos ministros tibios, aquellos falsos sacerdotes, aquellos lobos con piel de oveja que se introdujeron dentro de ella. 

 

Ciertamente vendrá un escándalo tremendo, en toda la humanidad cuando se dé a luz para todos los hombres, de toda la falsedad, de toda la corrupción, de toda la maldad que hay dentro de ella, pero vosotros, Mis pequeños, tanto sacerdotes como los fieles que os habéis mantenido amando ésta Institución que Mi Hijo os dio, no desfallezcáis, no os entristezcáis con lo que veréis, al contrario, alegraos porque la Iglesia será renovada y os tocará ver y vivir la nueva Iglesia Santificada, aquella que no quisieron cuidar los que la debieron haber cuidado.

 Mucho dolor habrá dentro de ella, veréis cosas terribles, lloraréis porque no comprenderéis cómo es que la Iglesia, Mi Iglesia, la herencia de Mi Hijo fue pisoteada en tal forma por satanás y por aquellos que hicieron trato con él. Os dolerá vuestro corazón el ver cómo satanás se introdujo a ella y alteró los órdenes, fundados por Mi Hijo, buscando  su destrucción. Satanás se introdujo a través de mentiras, de falsedades para tratar de destruir las Enseñanzas de Mi Hijo y los Sacramentos que os regaló. Pero nuevamente os digo, Mis pequeños, alegraos, porque por fin veréis lo que Mi Hijo os dejó, veréis lo que en realidad es la Iglesia de Mi Hijo y la santidad de sus sacerdotes, que muchos de ellos han sido despreciados y desechados, por las autoridades eclesiásticas, que ahora comandan la Iglesia, porque son buenos, porque son ejemplo y porque no se han querido adherir a las maniobras destructivas de satanás. Han persistido en el bien, han tratado de cuidar lo que es verdadero, y pronto, muy pronto podrán ellos mismos y vosotros también, ver cómo es recuperada Mi Iglesia, la Iglesia de Mi Hijo. 

Pobres de aquellos falsos sacerdotes y ministros, ¡Ay! de aquellos que la traicionaron, buscando solamente los bienes materiales, aquellos que la ultrajaron, aquellos ministros sacrílegos que, creyéndose con poder, hicieron desmán y medio dentro de ella. Se burlaron de Mi Hijo, en los Sacramentos, en la Eucaristía, no mantuvieron el orden dado y las obligaciones que tenían que cumplir. Ciertamente conocerán su pecado antes de ser juzgados y querrán morir antes que enfrentarse a la Justicia de Mi Hijo, querrán esconderse debajo de las piedras, para no ver a Mi Hijo, para no ver Sus Ojos, que los fulminará. No os disteis cuenta ministros falsos y traidores, que estabais sirviendo al Dios del universo y a vuestro Salvador, miserables creaturas, que os creísteis dioses, que creísteis que os merecíais todo por tener el Sacramento Sacerdotal, el cual, no lo llevasteis con dignidad ni con respeto, no fuisteis ejemplo para vuestros hermanos, causasteis escándalo y en lugar de engrandecer el rebaño de Mi Hijo, hicisteis que éste se desperdigara.  

Mucho se os avisó, Mensajes fuertes os di para que regresarais al buen camino y os mantuvisteis en la traición y en el desprecio a la Divinidad de Mi Hijo. Mucha maldad cometisteis, mucho dolor causasteis al Corazón de Mi Hijo, no quisisteis escuchar las advertencias dadas desde el Cielo y ahora sufriréis el castigo fuerte que se os impondrá, castigo eterno, fuego eterno que tendréis, porque no os preocupó el cuidar de los bienes de Mi Hijo ni de cuidar el rebaño que se os encomendó. Tuvisteis oportunidad de ganar santidad ante los hombres, porque teníais todo lo necesario para llegar a ello, solamente teníais que seguir las Enseñanzas de Mi Hijo y manteneros como Mi Hijo os enseñó, sencillos, humildes, maestros ante los demás y servidores, pero la soberbia os ganó y el mundo os ofuscó, vosotros ya no pertenecíais al mundo, habíais sido apartados del mundo para vivir con Mi Hijo. Estabais en una posición más alta y la despreciasteis,

vuestro mundo eran las Sagradas Escrituras y vosotros preferíais leer otras cosas y vivir para otras cosas que no eran propias para vuestra dignidad sacerdotal. 

 

La espada ya está sobre vosotros, la Justicia se llevará a cabo, seréis eliminados, falsos sacerdotes traidores. Todos aquellos que quisieron destruir la Obra de Mi Hijo en la Iglesia seréis eliminados. Así empezará la gran purificación, limpiando lo más grande que tenéis en la Tierra, la Santa Iglesia que Mi Hijo fundó para todos vosotros, para que os alimentarais de ella, para que la Sabiduría Divina llegara a todos los pueblos de la Tierra, para que crecierais en santidad y en amor.

 

Esa paz, esa armonía, esas bondades que debisteis haber vivido y sentido al entrar en cada Iglesia en el mundo, se perdieron en gran parte, porque hasta a Mi Hijo lo hicieron a un lado por manipulaciones de satanás y ya no es el centro de la Iglesia, hasta allí llegó la soberbia del hombre, se sintieron los sacerdotes falsos y malos, como dioses y los fieles solamente veían al hombre ante el altar y, ¿dónde estaba Mi Hijo?, a un lado, fuera a donde muy pocos lo irían a visitar. 

La maldad nunca vence, Mis pequeños, la maldad siempre es derrotada y en breve veréis el triunfo de Mi Hijo sobre la maldad en la Iglesia.

 Os bendigo, Mis pequeños y manteneos alegres y en oración, pero oración profunda, en oración de Corazón a corazón con Mi Hijo y Conmigo, vuestra Madre, por la purificación de ésta Institución Divina, que es la Santa Iglesia, fundada por un Dios, un Dios Hombre, Mi Hijo Jesucristo.

Gracias, Mis pequeños.

 

Segundo Misterio, Habla Dios Padre,

Sobre: La condenación que os habéis ganado muchos, muchos de vosotros, no Seré Yo el que os la dé, será el mismo satanás.

Hijitos Míos, Yo Soy vuestro Dios y Soy vuestro Padre, Soy vuestro Creador y Soy el Amor Infinito, Soy Amor total.  

Mis pequeños, en Mí no hay ningún tipo de maldad y por eso mismo la condenación que os habéis ganado muchos, muchos de vosotros, no Seré Yo el que os la dé, será el mismo satanás el que va a producir ése mal en vosotros, porque le abristeis vuestro corazón a él y no a Mí, le escuchasteis a él y no a Mí, no Me pertenecéis a Mí, le pertenecéis a él, por lo tanto, dejaré que vuestra alma vuele hacia él, porque si en vida le quisisteis a él y le buscasteis, no quisisteis vivir en Mi Amor, vuestro Juicio será éste, que ya que le buscasteis durante vuestra vida a satanás y a sus obras, vuestra vida eterna será con él. Despreciasteis el Amor que Yo os daba, el que Yo os prometí, tanto en la Tierra como en la eternidad, pero no quisisteis venir a Mí, ése será vuestro castigo eterno, vivir con aquél a quien buscasteis en vida

¿Otros cristos?

¿Otros cristos?

 

 

Así es Mi Justicia, Mis pequeños, como veis, quisisteis en vuestra voluntad vivir con satanás en el mundo, pues ahora permito que por causa de vuestra voluntad, también estéis con él eternamente. 

En cambio vosotros, los que Me buscasteis, los que hicisteis todo lo posible por manteneros en Mi Amor, bajo Mis Leyes, que Me buscasteis, a pesar de los ataques de vuestros hermanos que vivían en la falsedad, vosotros os mantuvisteis en Mí, en Mi Amor, buscando Mi Corazón, también tendréis esto eternamente. Lo que buscasteis durante vuestra vida lo tendréis eternamente.  

Soy un Dios Justo, no Soy vengativo, simplemente os concedo lo que vosotros mismos quisisteis durante vuestra vida, no Me opongo a vuestros deseos, simplemente os concedo vuestra voluntad y ahora os daréis cuenta de vuestro error, pero ya será demasiado tarde. Muchas oportunidades os di para regresar al buen camino y no las quisisteis tomar. Aquellos que obraron en el mal pero oyeron Mi Llamado, que se arrepintieron y Me empezaron a buscar con ahínco, Yo les di Mi Corazón y ellos Me aceptaron, éstas almas también estarán Conmigo eternamente. Pero ¡pobres de aquellos! que, a pesar de tantos llamados que les hice, que cerraron su corazón y taparon sus oídos a Mi Voz, a Mis llamados insistentes de Padre amoroso, Yo también cerraré Mi Corazón y taparé Mis Oídos a su llanto cuando ellos entren eternamente al lugar del castigo.

 

Es doloroso, Mis pequeños, para Mí, vuestro Dios, deciros todo esto, porque os amo, porque Yo os creé, pero tuvisteis el libre albedrío y si aún a pesar de todas las enseñanzas que se os dieron y de Mis llamados, a lo largo de vuestra vida, no quisisteis regresar a Mí, tendréis lo que buscasteis, os repito. 

Venid, benditos de Mi Corazón, porque Me buscasteis y Me encontrasteis y Me gozaréis eternamente, alegraos Conmigo, Me tendréis por entero, ya no Seré ése Dios a quien cada quien se imaginaba de una u otra forma, Me veréis en pleno y Me gozaréis infinitamente. Gozaréis de las delicias de Mi Corazón y Mi Amor se derramará profusamente sobre cada uno de vosotros y no os imagináis, Mis pequeños, cómo vuestra alma gozará con Mis regalos y Mi Presencia en cada uno de vosotros. Creeréis explotar de alegría por tantas bellezas y Bondades con que os consentiré a cada uno de vosotros. Multiplicaré vuestro amor y os haré más sensibles al Amor y con esto gozaréis inmensamente todo lo que Yo os daré. 

Gozad pues desde ahora, Mis pequeños, los que estáis Conmigo, los que habéis luchado a lo largo de vuestra vida por estar Conmigo, porque así  será también la eternidad, estaréis Conmigo porque Me buscasteis desde siempre. Os bendigo,os bendigo con Mi Corazón  

 

Buenos sacerdotes marginados

Buenos sacerdotes marginados

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