Entrando en el Cielo

18 Marzo 2010 por María Ferraz

Mensaje de Jesús a Kathryn

“Tu has nacido con este propósito, el de escribir y relatar lo que te he mostrado y lo que te he dicho, porque estas cosas son fieles y verdaderas. Tu llamamiento es para hacer saber al mundo que hay un cielo y que hay un infierno y que yo, Jesús, fui enviado por el Padre para salvaros del tormento y prepararos un lugar en el cielo.”

Mary K Baxter

Mary K Baxter

 Dentro del las puertas

Dios en su misericordia y gracia infinitas, me permitió ir a ese hermoso lugar llamado “cielo”. Permítanme comenzar con el principio.

Una noche el Señor se me apareció y me dijo que me había elegido para una misión especial. Me dijo:  ”Hija mía, yo me manifestaré a tí a fín de trasladar a las personas de las tinieblas a la luz. Te he elegido con un propósito: tienes que escribir y hacer un registro de las cosas que te mostraré y te diré.”

Me sometí completamente a Dios y comenzaron a suceder cosas asombrosas. Fui tomada de donde estaba en ese momento y trasportada al mismo infierno. Tenía el uso de mis cinco sentidos, podía ver, palpar, oír, oler y gustar. No obstante, se trataba de un acontecimiento sobrenatural. Me daba cuenta de que el impacto que hacía en mí tenía una finalidad.

Durante días, después de haber sido yo llevada por el Señor al infierno, mi corazón estaba triste y apesadumbrado debido a los horrores que había presenciado. Había visto el juicio de Dios sobre el pecado y sobre la gente que había ido al infierno. Después de 31 días de haber empezado estos sucesos, el poder del Dios omnipotente volvió a caer sobre mí. A las dos de la mañana, un vigoroso ángel se presentó junto a mi cama. Jesucristo se hallaba de pie detrás de aquel ángel. Al mirar yo el rostro del Señor, vi que me sonreía pero no me decía nada.

El poderoso mensajero de Dios me dijo: “Dios me ha dado una misión especial. He sido enviado acá para llevarte al cielo y mostrarte parte de este.”

Enseguida, y de forma sobrenatural, fui trasportada de mi casa y me hallé parada junto al ángel celestial frente a una de las puertas del cielo.

¡La abrumadora belleza de lo que veía a mí alrededor era fascinante! La ropa del ser celestial parecía una vestidura resplandeciente de luz. El ángel tenía alas triangulares que relucían con los colores del arco iris. Quedé asombrada por la hermosura indescriptible de Dios que era evidente por todas partes.

Acto seguido, el ángel repitió una exclamación que yo oiría muchas veces: ” la gloria de Dios!”

El Cielo supera todo lo imaginable

El Cielo supera todo lo imaginable

La magnífica puerta que estaba ante mí en su esplendor estaba hecha de una perla sólida.

Con admiración contemplé todo lo que pude de ese hermoso panorama. Hasta ese punto, no había visto al Señor por ninguna parte, mas me hallaba totalmente extasiada por la gloria del cielo.

 

LA ENTRADA EN EL CIELO

Cuando llegamos allí, dos ángeles de gran estatura estaban fuera de la puerta. Ambos llevaban vestiduras relucientes y tenían una espada en la mano. La cabellera de ellos era como de hilos de oro y sus rostros resplandecían.

El ángel que me acompañaba se apartó para hablar con los dos ángeles que vigilaban la puerta y me dejó sola. Con asombro pensé: ” qué gloriosas son las puertas del cielo! ¡Qué maravilloso es poder ver esto personalmente!”

De repente, me di cuenta de que iba a entrar realmente en el cielo.

Al mirar a los ángeles del Señor, pude oír parte de la conversación que sostenían. Uno de ellos entró por la puerta y regresó casi de inmediato con un pequeño volumen. El libro tenía una cubierta de oro, y lo que estaba impreso adentro también era de oro. Parecía que era un libro con la historia de mi vida. Mi nombre estaba estampado en la cubierta: Mary Kathryn Baxter

En el rostro de los ángeles se esbozó una sonrisa de aprobación. Abrieron el libro, se miraron y entonces dijeron con una voz que pude oír: “Ella puede entrar por la puerta.”

Mi ángel guía me escoltó a través de la magnífica puerta y entré en el cielo.

De pronto, todo el ambiente se llenó de música. Me sentí rodeada por ella. Estaba por encima de mí. Parecía como si penetrara todo mi ser. Una poderosa ola tras otra de hermosa música y cantos bañaban el paisaje y parecía que lo envolvían todo y a todos.

El asombro volvió a dejarme sin aliento cuando entré en la ciudad. El paisaje de esa ncomparable ciudad estaba más allá de la descripción. A mi alrededor se hallaban las flores más bonitas y coloridas que yo jamás había visto.

La belleza del cielo, insuperable

La belleza del cielo, insuperable

Por todas partes había un verdor y vegetación increíbles. Incluso las flores de las plantas parecían reaccionar a la música y al canto.

La música continuaba girando alrededor mío. Parecía como si yo formara parte de aquello.

Una cosa es intentar describir las maravillas de esa ciudad, otra bastante distinta, es saber que uno compartirá la alegría de ella.

Ví algunos de los ciudadanos exuberantes del cielo y todos vestían túnicas. Esta cita bíblica vino a mi mente:

(Isaías 61:10) “En gran manera me gozaré en Jehová, mi alma se alegrará en mi Dios; porque me vistió con vestiduras de salvación, me rodeó de manto de justicia, como a novio me atavió, y como a novia adornada con sus joyas”.

La felicidad y la alegría que refulgía del rostro de ellos sobrepasa cualquier comparación.

El cielo es un lugar real. No es el figmento de alguna imaginación. En la Biblia aparece registra do que Jesús dijo(Juan 14:1-2):

1 No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí. 2 En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros”.

El cielo es un lugar preparado para gente preparada. Puesto que nosotros como hijos de Dios hemos sido trasformados y hechos nuevas criaturas por el milagro de la regeneración, y puesto que ahora somos nuevas criaturas en Cristo, es un gozo saber que el lugar en que pasaremos la eternidad ha sido preparado por el Salvador que nos redimió.

El cielo es un lugar perfecto. Puesto que nuestro Salvador es perfecto, omnipotente y eterno, el cielo tiene también que ser un sitio perfecto. Puesto que Él nos está preparando un lugar allí para que vivamos con Él por toda la eternidad, también nuestra casa eterna será perfecta. Nada echará a perder jamás ninguna parte de esa morada celestial. Nunca se permitirá en trar nada en el cielo que pueda profanarlo o estropearlo.

Los demonios no pueden entrar en el cielo. Los ángeles caídos que se rebelaron contra Dios y “no guardaron su dignidad, sino que abandonaron su propia morada” (Judas 1:6) no pueden regresar al cielo.

No faltará nada en el cielo. No se omitirá ningún detalle que contribuya a que su entorno sea perfecto.

Dios no ha cometido fallos al construir el lugar llamado “cielo”. Su gloria, sus bellezas, sus maravillas sobrepasan la capacidad humana para describirlo. Es maravilloso contemplar el esplendor indescriptible de ese hermoso lugar.

El brillo combinado de la luz del Hijo de Dios al reflejarse en los muros de jaspe, las puertas de perla, las innumerables mansiones y el hermoso río de la vida crea una escena que ningún artista podría jamás re presentar adecuadamente.

La Virgen reprende a los sacerdotes

16 Marzo 2010 por María Ferraz

MENSAJE MUNDIAL a “J.V.” - Referente al 3er SECRETO DE FÁTIMA, el 13 de Octubre del 2009.

 

Habla La S. Virgen María: “Humanidad entera, os anuncio la pronta purificación de la Iglesia de Mi Hijo”.

 

 

Hijos Míos, Soy vuestra Madre, La Siempre Virgen María. ¡cuánto dolor Me causa ver la Iglesia actual! ¡Cuánto dolor Me causan los que debieran cuidar la Iglesia que dejó Mi Hijo para todos los hombres!

¿Qué habéis hecho con la Iglesia de mi Hijo?

¿Qué habéis hecho con la Iglesia de mi Hijo?

 

 ¡Oh!, ministros y pastores de la Iglesia, a pesar de las advertencias que Yo os he dado en Mis Apariciones pasadas, no hicisteis caso, os pedía que cuidarais lo que se os dio, un regalo tremendo, grandísimo para los hombres y no hicisteis caso. Vosotros, como sacerdotes y ciertamente hombres, quisisteis manteneros más como hombres y no como ministros, habéis buscado más los bienes de la Tierra cuando teníais la oportunidad de traer a Mi Hijo a la Tierra, a través de la Eucaristía y, de ésta forma, se os reconociera como hombres santos, hombres de ejemplo ante todos los demás hermanos vuestros. No os disteis cuenta y no llegasteis a valorar lo que significa ser sacerdote para la Iglesia de Mi Hijo. Una situación grandiosa para el hombre y la desaprovechasteis. Fuisteis consagrados sacerdotes de la Iglesia de Mi Hijo y esto os da una posición altísima dentro del nivel humano, pero quisisteis aprovechar más ésta situación para llenaros de las cosas del mundo. Os habéis envanecido, creyéndoos superiores a vuestros hermanos, cuando debisteis haber sido servidores de ellos, porque sois servidores de Mi Hijo y no os disteis como tales, al contrario, la soberbia inundó vuestro corazón. No os hicisteis pequeñitos, quisisteis que se os glorificara, como si fuerais dioses en la Tierra y así echasteis a perder la grandiosidad del ser sacerdotes para la Iglesia de Mi Hijo y ahora, en lugar de ser ejemplo para vuestros hermanos, la gran mayoría de vosotros sois escándalo para la Iglesia que Yo cuido, que Yo protejo, porque así Me lo pidió Mi Hijo. 

Desde el Cielo ahora se escucha y se ha venido escuchando el clamor de los buenos hijos de Dios, de aquellos hijos Míos, verdaderos, que quieren tener nuevamente lo bello que os dejó Mi Hijo sobre la Tierra y, así ha de ser. 

Mis pequeños, humanidad entera, os anuncio la pronta purificación de la Iglesia, de la Iglesia de Mi Hijo, de la Iglesia que Yo cuido. Momentos difíciles pasaréis en toda la humanidad. La Iglesia será renovada, purificada, santificada, se eliminará toda aquella maldad que se ha introducido dentro de ella. Le permitisteis a satanás entrar en Mi Iglesia, 

la cizaña ha crecido y está ahogando a los buenos sacerdotes y a los buenos fieles y ésa cizaña será arrancada y arrojada al fuego, junto con aquellos ministros traidores, aquellos ministros tibios, aquellos falsos sacerdotes, aquellos lobos con piel de oveja que se introdujeron dentro de ella. 

 

Ciertamente vendrá un escándalo tremendo, en toda la humanidad cuando se dé a luz para todos los hombres, de toda la falsedad, de toda la corrupción, de toda la maldad que hay dentro de ella, pero vosotros, Mis pequeños, tanto sacerdotes como los fieles que os habéis mantenido amando ésta Institución que Mi Hijo os dio, no desfallezcáis, no os entristezcáis con lo que veréis, al contrario, alegraos porque la Iglesia será renovada y os tocará ver y vivir la nueva Iglesia Santificada, aquella que no quisieron cuidar los que la debieron haber cuidado.

 Mucho dolor habrá dentro de ella, veréis cosas terribles, lloraréis porque no comprenderéis cómo es que la Iglesia, Mi Iglesia, la herencia de Mi Hijo fue pisoteada en tal forma por satanás y por aquellos que hicieron trato con él. Os dolerá vuestro corazón el ver cómo satanás se introdujo a ella y alteró los órdenes, fundados por Mi Hijo, buscando  su destrucción. Satanás se introdujo a través de mentiras, de falsedades para tratar de destruir las Enseñanzas de Mi Hijo y los Sacramentos que os regaló. Pero nuevamente os digo, Mis pequeños, alegraos, porque por fin veréis lo que Mi Hijo os dejó, veréis lo que en realidad es la Iglesia de Mi Hijo y la santidad de sus sacerdotes, que muchos de ellos han sido despreciados y desechados, por las autoridades eclesiásticas, que ahora comandan la Iglesia, porque son buenos, porque son ejemplo y porque no se han querido adherir a las maniobras destructivas de satanás. Han persistido en el bien, han tratado de cuidar lo que es verdadero, y pronto, muy pronto podrán ellos mismos y vosotros también, ver cómo es recuperada Mi Iglesia, la Iglesia de Mi Hijo. 

Pobres de aquellos falsos sacerdotes y ministros, ¡Ay! de aquellos que la traicionaron, buscando solamente los bienes materiales, aquellos que la ultrajaron, aquellos ministros sacrílegos que, creyéndose con poder, hicieron desmán y medio dentro de ella. Se burlaron de Mi Hijo, en los Sacramentos, en la Eucaristía, no mantuvieron el orden dado y las obligaciones que tenían que cumplir. Ciertamente conocerán su pecado antes de ser juzgados y querrán morir antes que enfrentarse a la Justicia de Mi Hijo, querrán esconderse debajo de las piedras, para no ver a Mi Hijo, para no ver Sus Ojos, que los fulminará. No os disteis cuenta ministros falsos y traidores, que estabais sirviendo al Dios del universo y a vuestro Salvador, miserables creaturas, que os creísteis dioses, que creísteis que os merecíais todo por tener el Sacramento Sacerdotal, el cual, no lo llevasteis con dignidad ni con respeto, no fuisteis ejemplo para vuestros hermanos, causasteis escándalo y en lugar de engrandecer el rebaño de Mi Hijo, hicisteis que éste se desperdigara.  

Mucho se os avisó, Mensajes fuertes os di para que regresarais al buen camino y os mantuvisteis en la traición y en el desprecio a la Divinidad de Mi Hijo. Mucha maldad cometisteis, mucho dolor causasteis al Corazón de Mi Hijo, no quisisteis escuchar las advertencias dadas desde el Cielo y ahora sufriréis el castigo fuerte que se os impondrá, castigo eterno, fuego eterno que tendréis, porque no os preocupó el cuidar de los bienes de Mi Hijo ni de cuidar el rebaño que se os encomendó. Tuvisteis oportunidad de ganar santidad ante los hombres, porque teníais todo lo necesario para llegar a ello, solamente teníais que seguir las Enseñanzas de Mi Hijo y manteneros como Mi Hijo os enseñó, sencillos, humildes, maestros ante los demás y servidores, pero la soberbia os ganó y el mundo os ofuscó, vosotros ya no pertenecíais al mundo, habíais sido apartados del mundo para vivir con Mi Hijo. Estabais en una posición más alta y la despreciasteis,

vuestro mundo eran las Sagradas Escrituras y vosotros preferíais leer otras cosas y vivir para otras cosas que no eran propias para vuestra dignidad sacerdotal. 

 

La espada ya está sobre vosotros, la Justicia se llevará a cabo, seréis eliminados, falsos sacerdotes traidores. Todos aquellos que quisieron destruir la Obra de Mi Hijo en la Iglesia seréis eliminados. Así empezará la gran purificación, limpiando lo más grande que tenéis en la Tierra, la Santa Iglesia que Mi Hijo fundó para todos vosotros, para que os alimentarais de ella, para que la Sabiduría Divina llegara a todos los pueblos de la Tierra, para que crecierais en santidad y en amor.

 

Esa paz, esa armonía, esas bondades que debisteis haber vivido y sentido al entrar en cada Iglesia en el mundo, se perdieron en gran parte, porque hasta a Mi Hijo lo hicieron a un lado por manipulaciones de satanás y ya no es el centro de la Iglesia, hasta allí llegó la soberbia del hombre, se sintieron los sacerdotes falsos y malos, como dioses y los fieles solamente veían al hombre ante el altar y, ¿dónde estaba Mi Hijo?, a un lado, fuera a donde muy pocos lo irían a visitar. 

La maldad nunca vence, Mis pequeños, la maldad siempre es derrotada y en breve veréis el triunfo de Mi Hijo sobre la maldad en la Iglesia.

 Os bendigo, Mis pequeños y manteneos alegres y en oración, pero oración profunda, en oración de Corazón a corazón con Mi Hijo y Conmigo, vuestra Madre, por la purificación de ésta Institución Divina, que es la Santa Iglesia, fundada por un Dios, un Dios Hombre, Mi Hijo Jesucristo.

Gracias, Mis pequeños.

 

Segundo Misterio, Habla Dios Padre,

Sobre: La condenación que os habéis ganado muchos, muchos de vosotros, no Seré Yo el que os la dé, será el mismo satanás.

Hijitos Míos, Yo Soy vuestro Dios y Soy vuestro Padre, Soy vuestro Creador y Soy el Amor Infinito, Soy Amor total.  

Mis pequeños, en Mí no hay ningún tipo de maldad y por eso mismo la condenación que os habéis ganado muchos, muchos de vosotros, no Seré Yo el que os la dé, será el mismo satanás el que va a producir ése mal en vosotros, porque le abristeis vuestro corazón a él y no a Mí, le escuchasteis a él y no a Mí, no Me pertenecéis a Mí, le pertenecéis a él, por lo tanto, dejaré que vuestra alma vuele hacia él, porque si en vida le quisisteis a él y le buscasteis, no quisisteis vivir en Mi Amor, vuestro Juicio será éste, que ya que le buscasteis durante vuestra vida a satanás y a sus obras, vuestra vida eterna será con él. Despreciasteis el Amor que Yo os daba, el que Yo os prometí, tanto en la Tierra como en la eternidad, pero no quisisteis venir a Mí, ése será vuestro castigo eterno, vivir con aquél a quien buscasteis en vida

¿Otros cristos?

¿Otros cristos?

 

 

Así es Mi Justicia, Mis pequeños, como veis, quisisteis en vuestra voluntad vivir con satanás en el mundo, pues ahora permito que por causa de vuestra voluntad, también estéis con él eternamente. 

En cambio vosotros, los que Me buscasteis, los que hicisteis todo lo posible por manteneros en Mi Amor, bajo Mis Leyes, que Me buscasteis, a pesar de los ataques de vuestros hermanos que vivían en la falsedad, vosotros os mantuvisteis en Mí, en Mi Amor, buscando Mi Corazón, también tendréis esto eternamente. Lo que buscasteis durante vuestra vida lo tendréis eternamente.  

Soy un Dios Justo, no Soy vengativo, simplemente os concedo lo que vosotros mismos quisisteis durante vuestra vida, no Me opongo a vuestros deseos, simplemente os concedo vuestra voluntad y ahora os daréis cuenta de vuestro error, pero ya será demasiado tarde. Muchas oportunidades os di para regresar al buen camino y no las quisisteis tomar. Aquellos que obraron en el mal pero oyeron Mi Llamado, que se arrepintieron y Me empezaron a buscar con ahínco, Yo les di Mi Corazón y ellos Me aceptaron, éstas almas también estarán Conmigo eternamente. Pero ¡pobres de aquellos! que, a pesar de tantos llamados que les hice, que cerraron su corazón y taparon sus oídos a Mi Voz, a Mis llamados insistentes de Padre amoroso, Yo también cerraré Mi Corazón y taparé Mis Oídos a su llanto cuando ellos entren eternamente al lugar del castigo.

 

Es doloroso, Mis pequeños, para Mí, vuestro Dios, deciros todo esto, porque os amo, porque Yo os creé, pero tuvisteis el libre albedrío y si aún a pesar de todas las enseñanzas que se os dieron y de Mis llamados, a lo largo de vuestra vida, no quisisteis regresar a Mí, tendréis lo que buscasteis, os repito. 

Venid, benditos de Mi Corazón, porque Me buscasteis y Me encontrasteis y Me gozaréis eternamente, alegraos Conmigo, Me tendréis por entero, ya no Seré ése Dios a quien cada quien se imaginaba de una u otra forma, Me veréis en pleno y Me gozaréis infinitamente. Gozaréis de las delicias de Mi Corazón y Mi Amor se derramará profusamente sobre cada uno de vosotros y no os imagináis, Mis pequeños, cómo vuestra alma gozará con Mis regalos y Mi Presencia en cada uno de vosotros. Creeréis explotar de alegría por tantas bellezas y Bondades con que os consentiré a cada uno de vosotros. Multiplicaré vuestro amor y os haré más sensibles al Amor y con esto gozaréis inmensamente todo lo que Yo os daré. 

Gozad pues desde ahora, Mis pequeños, los que estáis Conmigo, los que habéis luchado a lo largo de vuestra vida por estar Conmigo, porque así  será también la eternidad, estaréis Conmigo porque Me buscasteis desde siempre. Os bendigo,os bendigo con Mi Corazón  

 

Buenos sacerdotes marginados

Buenos sacerdotes marginados

Chicas hipersexualizadas

16 Marzo 2010 por María Ferraz

Quien consume imágenes sexuales acaba viendo a las mujeres como objetos. Su consecuencia inmediata es un comportamiento agresivo en forma de abuso y maltrato.

Relaciones y violencia

Relaciones y violencia

Linda Papadopoulos, contratada por el  Ministerio del Interior del Reino Unido, muestra en su informe (Sexualization of Young People: Review) que para muchos jóvenes, la violencia dentro de las relaciones chico-chica es habitual. En el grupo de edad de entre 13 y 17 años, una de cada tres chicas adolescentes había sido sometida a actos sexuales no consentidos durante una relación, y una de cada cuatro había sufrido violencia física.

Hoy las chicas piensan que deben presentarse como sexualmente deseables si quieren ser populares entre los chicos y se las anima a vestir de forma que llamen la atención por sus atributos sexuales aunque todavía no los posean. 

Dice Papadopoulos que las imágenes y mensajes sexuales que animan a la promiscuidad son una amenaza para los jóvenes: “Las mujeres son veneradas - y recompensadas - por sus atributos físicos, y tanto las chicas como los chicos se ven presionados a imitar estereotipos de género polarizados desde una edad cada vez más joven”. “La imposición de la sexualidad adulta a niños y jóvenes antes de que sean capaces de afrontarla, mental, emocional y físicamente lleva a difuminar las líneas entre madurez e inmadurez sexual y, en la práctica, legitima que los niños puedan ser tratados como objetos sexuales”. En los niños existe este peligro: sus capacidades cognitivas necesarias para hacer frente a imágenes sexuales, todavía no se han desarrollado y todos sabemos que están frecuentemente expuestos a material que no es apropiado para su edad.

Las muñecas, por ejemplo, se presentan de una forma notoriamente sexualizada. Incluso el material escolar lleva el logo de la conejita de Playboy. Y así, el mensaje predominante para los chicos es que deberían ser sexualmente dominantes y tratar el cuerpo femenino como un objeto.

La televisión, las películas, la música, junto con los medios escritos, todos presentan a los jóvenes este mensaje hiper sexualizado, observaba el informe.

Uno de los resultados es la insatisfacción con el propio cuerpo y una pobre autoestima que, a su vez, pueden provocar depresión, desórdenes alimenticios como la anorexia y el recurso a la cirugía.

Los niños y adolescentes encuentran en los medios una gran cantidad de contenido explícitamente sexual o pornográfico. Internet, junto con el material enviado por correo electrónico y los teléfonos móviles hace difícil restringir dicho contenido.

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De hecho, observaba el informe, la industria del sexo está desatada y es parte de lo cotidiano. “El hecho de que las famosas sean habitualmente presentadas como exitosas por su atractivo sexual y su apariencia - con poca referencia a su inteligencia o a sus capacidades - lanza un poderoso mensaje a los jóvenes sobre qué es lo que vale y en lo que deberían centrarse”

Los investigadores comprobaron, al examinar el contenido de las páginas webs de los jóvenes, que muchos adolescentes colgaban imágenes sexualmente explícitas de sí mismos.

La sexualización de las chicas contribuye a desarrollar los abusos pederastas. Muchas jóvenes se presentan de formas provocativas y abiertamente sexuales para el consumo de otros jóvenes y envían estas imágenes a través de las páginas de redes sociales o a través de correo o teléfonos móviles.

“Los jóvenes mismos están produciendo e intercambiándose lo que no es otra cosa que ‘pornografía infantil’ - un hecho confirmado por el creciente número de adolescentes que están siendo condenados por la posesión de este material”, comentaba el informe.

Jóvenes se exhiben en las Redes sociales

Jóvenes se exhiben en las Redes sociales

Harry Potter: un mensaje perverso

14 Marzo 2010 por María Ferraz

La evolución del éxito de la saga de Harry Potter da que pensar: más de 400 millones de copias traducidas a 65 idiomas, convirtieron a la desconocida Rowling en la duodécima mujer más rica de Gran Bretaña en sólo cinco años.

Rowling y su amigo, el demonio

Rowling y su amigo, el demonio

Lo dice el máximo experto en el tema, presidente de la Asociación Internacional de Exorcistas, Gabriele Amorth: “Detrás de la fiebre de Harry Potter se esconde la firma del rey de la oscuridad, el diablo, (…) los libros contienen demasiadas referencias positivas a la magia y ésta siempre es un arte satánico”. “Realizan una falsa distinción entre magia blanca y magia negra, cuando, en realidad, esta distinción no existe, porque la magia siempre es del demonio”. El padre Amorth explica que muchos casos de posesión maligna, se dan entre personas que recurren a la magia blanca, creyendo que no es maligna y que no recurre a las fuerzas del mal. Critica, además, los valores presentados por Rowling en algunos de los libros de su saga, en los que, por ejemplo, mentir o contravenir las normas generales en beneficio personal no está mal. Recordemos las palabras del más famoso satanista Aleister Crowley: “Hacer tu voluntad debe ser toda la ley”

 

Rowling es una experta en brujería: En la escuela de Potter se enseña una brujería que es inquietantemente real en sus detalles. Muchos de los episodios descritos son reales, y muchas de las pociones son reales. Muchas de las actividades descritas son reales, pero al lector no se le dice que en el satanismo, muchos de los hechizos y las actividades o bien exigen la posesión demoníaca personal del brujo o bruja para realizar el hechizo, o necesitan de un sacrificio humano. ¿Fuerte, no?

La mayoría de la población ha aceptado la magia y la hechicería gracias a Harry Potter. A todos los niños en todas partes se les enseña a venerar la literatura de Harry Potter y la brujería de magia blanca que realiza. Y hasta emulan su cicatriz- rayo en medio de la frente, donde se colocará la marca de la Bestia según el Apocalipsis, con un significado: la entrega al falso Profeta. El rayo es un signo satánico basado en las palabras de Jesús: “Yo veía caer a Satanás del cielo como un rayo”

El rayo en la P, símbolo satánico

El rayo en la P, símbolo satánico

 

En el mundo real de los Muggles, Harry es infeliz y francamente miserable por el trato que recibe, y su única felicidad es su mundo fantástico en Hogwarts, donde se puede jugar y estudiar con su amigos y compañeros, brujas y magos.

Por el contrario, cada persona del mundo no-mágico de los Muggles es representada como estúpida, y físicamente repugnante. ¿Qué niño normal querría seguir viviendo en la no-existencia de la magia cuando puede evadirse a la del mundo emocionante de la brujería?

 De hecho, las actividades en Hogwarts se presentan de tal manera que, aun cuando se representan los hechizos reales, conjuros y experiencias extra-sensoriales, estas actividades ocurren sin consecuencias sobrenaturales, a pesar de que la Biblia condena con el infierno a cualquier persona que hace este tipo de actividades de muerte espiritual. Harry Potter y sus amigos  aprenden sistemáticamente todos los caminos del verdadero satanista sin sufrir en modo alguno. ¿Es éste el mensaje que desea que su hijo obtenga de los libros de Harry Potter?

Pociones y hechizos reales

Pociones y hechizos reales

New York se confiesa

13 Marzo 2010 por María Ferraz

Según informa La Razón, Nueva York contó con más de medio centenar de parroquias, entre las que se encuentran las de Manhattan o el Bronx, abiertas desde las 7 de la mañana del viernes pasado hasta la mañana del sábado con el objetivo de que los habitantes de la ciudad no tuvieran excusa alguna para acudir a confesarse. Fue un evento iniciado por el grupo de jóvenes de la catedral de San Patricio que, tras el éxito del pasado año, ha optado por repetir la experiencia.

San Patricio

San Patricio

El promotor, Mario Bruschi, ha afirmado: «los católicos necesitan saber que la confesión está totalmente centrada en la misericordia y en el amor de Dios, y el sacerdote está ahí para ellos». «Ellos están haciendo un enorme sacrificio para escuchar las confesiones de las personas, aconsejarlas y reconfortarlas. Están devolviendo a la gente a Jesucristo».

Estas «24 horas de confesión» han cosechado tanta popularidad que otras diócesis estadounidenses quieren extender la iniciativa por todo el país.
Aunque cuando se trata de confesarse algunos se plantean excusas:

-¿Quién es el sacerdote para perdonar los pecados?

Sólo Dios puede perdonarlos, pero el Señor les dio ese poder a los Apóstoles; además, ese argumento lo he leído antes… precisamente en el Evangelio: lo decían los fariseos, indignados, cuando Jesús perdonaba los pecados… (consúltese Mt 9, 1-8).

“Lo que atareis en la tierra, será atado en el Cielo” ¿Acaso les fueron dadas a la Iglesia las llaves del Reino de los Cielos sin necesidad? Al proceder así, frustramos el Evangelio de Dios, hacemos inútil la palabra de Cristo».

 

 

-Yo me confieso directamente con Dios, sin intermediarios

Genial … pero… ¿Cómo sabes que Dios acepta tu arrepentimiento y te perdona? ¿Escuchas alguna voz celestial que te lo confirma?

 

¿Cómo sabes que estás en condiciones de ser perdonado? Te darás cuenta de que la cosa no es tan sencilla… Una persona que roba un banco y se niega a devolver el dinero, por más que se confiese directamente con Dios o con un sacerdote, si no tiene intención de reparar el daño hecho -en este caso, devolver el dinero-, no puede ser perdonada… porque ella misma no quiere «deshacerse» del pecado.

 

-¿Por qué le voy a decir mis pecados a un hombre como yo?

Jesús nos espera para perdonarnos en el sacerdote

El sacerdote es el mismo Jesús cuando perdona

Porque ese hombre no es un hombre cualquiera: tiene el poder especial para perdonar los pecados (el Sacramento del Orden). Esa es la razón por la que tienes que acudir a él.

 

-¿Por qué le voy a decir mis pecados a un hombre que es tan pecador como yo?

El problema no radica en la «cantidad» de pecados: si es menos, igual o más pecador que tú…. No vas a confesarte porque sea santo e inmaculado, sino porque te puede dar la absolución, un poder que tiene por el Sacramento del Orden, y no por su bondad. Es una suerte -en realidad, una disposición de la sabiduría divina- que el poder de perdonar los pecados no dependa de la calidad personal del sacerdote, cosa que sería terrible, ya que uno nunca sabría quién sería suficientemente santo como para perdonar. Además, el hecho de que sea un hombre y que como tal tenga pecados, facilita la confesión: precisamente porque sabe en carne propia lo que es ser débil, te puede entender mejor.

 

-Me da vergüenza

Es lógico, pero hay que superarla. Hay un hecho comprobado universalmente: cuanto más te cueste decir algo, tanto mayor será la paz interior que consigas después de decirlo. Y cuesta, precisamente, porque te confiesas poco; en cuanto lo hagas con frecuencia, verás como superarás esa vergüenza.

 

Asimismo, no creas que eres tan original…. Lo que vas a decir, el sacerdote ya lo ha escuchado miles de veces. A estas alturas de la historia, es difícil creer que puedas inventar pecados nuevos.

 

Por último, no te olvides de lo que nos enseñó un gran santo: el Diablo quita la vergüenza para pecar, y la devuelve aumentada para pedir perdón. No caigas en su trampa.

 

-Siempre me confieso de lo mismo

Eso no es problema. Hay que confesar los pecados que uno ha cometido, y es bastante lógico que nuestros defectos sean siempre más o menos los mismos. Sería terrible ir cambiando constantemente de defectos; además, cuando te bañas o lavas la ropa, no esperas que aparezcan manchas nuevas, que nunca antes habías tenido; la suciedad es más o menos siempre del mismo tipo. Para desear estar limpio basta con querer remover la mugre… independientemente de cuán original u ordinaria sea. 

No es verdad que sean siempre los mismos pecados: son diferentes, aunque sean de la misma especie. Si yo insulto a mi madre diez veces, no se trata del mismo insulto, cada vez es uno distinto; así como no es lo mismo matar a una persona que a diez: si asesiné a diez no es el mismo pecado, sino diez asesinatos distintos. Los pecados anteriores ya me han sido perdonados, ahora necesito el perdón de los «nuevos», es decir, de los cometidos desde la última confesión.

 

-Confesarme no sirve de nada, sigo cometiendo los pecados que confieso

El desánimo puede hacer que pienses: «es lo mismo si me confieso o no, total, nada cambia, todo sigue igual». No es verdad. El hecho de que uno se ensucie, no hace concluir que es inútil bañarse. Alguien que se baña todos los días, se ensucia igual todos los días. Pero gracias a que se baña, no va acumulando mugre, y puede lucir limpio. Lo mismo pasa con la confesión. Si hay lucha, aunque uno caiga, el hecho de ir sacándose de encima los pecados hace que sea mejor. Es mejor pedir perdón, que no pedirlo. Pedirlo nos hace mejores.

El pecado esclaviza

El pecado esclaviza

 

-Sé que voy a volver a pecar, lo que muestra que no estoy arrepentido

Depende… Lo único que Dios me pide es que esté arrepentido del pecado cometido y que ahora, en este momento, esté dispuesto a luchar por no volver a cometerlo. Nadie pide que empeñemos el futuro que ignoramos. ¿Qué va a pasar en quince días? No lo sé. Se me pide que tenga la decisión sincera, de verdad, ahora, de rechazar el pecado. El futuro hay que dejarlo en las manos de Dios.

 

-¿Y si el confesor piensa mal de mí?

El sacerdote está para perdonar. Si pensara mal, sería un problema suyo del que tendría que confesarse. De hecho, siempre tiende a pensar bien: valora tu fe (sabe que si estás ahí contando tus pecados, no es por él, sino porque crees que él representa a Dios), tu sinceridad, tus ganas de mejorar, etcétera. 

Supongo que te darás cuenta de que sentarse a escuchar pecados, gratuitamente -sin ganar un euro-, durante horas, si no se hace por amor a las almas, no se hace. De ahí que, si te dedica tiempo, te escucha con atención, es porque quiere ayudarte y le importas. Aunque no te conozca te valora lo suficiente como para querer ayudarte a ir al Cielo.

 

-¿Y si el sacerdote después le cuenta a alguien mis pecados?

No te preocupes por eso. La Iglesia cuida tanto este asunto que aplica la pena más grande que existe en el Derecho Canónico -la excomunión- al sacerdote que se atreviera a decir algo que conoce por la confesión. De hecho hay mártires por el sigilo sacramental: sacerdotes que han muerto por no revelar el contenido de la confesión.

 

-Me da pereza

Puede ser toda la verdad que quieras, pero no creo que sea un obstáculo verdadero, puesto que es bastante fácil de superar. Es como si uno dijese que hace un año que no se baña porque le da pereza…

 

-No tengo tiempo

No creo que te creas que en los últimos meses no hayas tenido disponibles diez minutos para confesarte. ¿Te animarías a comparar cuántas horas de televisión has visto en ese tiempo? Multiplica el número de horas diarias que ves por el número de días.

 

-No encuentro un sacerdote

Los sacerdotes no son una raza en extinción, hay miles de ellos. En el último de los casos, en las pa´ginas amarillas busca el teléfono de tu parroquia; si ignoras el nombre, busca por la diócesis, así será más sencillo. De este modo podrás saber, en tres minutos como máximo, el nombre de un sacerdote con el que te puedes confesar, e incluso concertar una cita para que no tengas que esperar.