Backstreet Boys, amantes del chorizo parillero
11 Septiembre 2009 por Cecilia VegaEnciendo la televisión y me encuentro a los Backstreet Boys entonando “La Barbacoa”. Primer impacto. Se levantan y comienzan a bailar cual monos dislocados (supuestamente imitan a Georgie Dann) mientras de fondo se sigue escuchando “qué ricas las salchichas a la brasa”. Segundo Impacto. Y tras el calentamiento se marcan una de sus típicas coreografías –que se note que siguen en forma-, justo antes de que Brian Littrell, el pelirrojo, se desnude tras un biombo para enfundarse un traje de neopreno. Tercer impacto y cambio de canal, he tenido suficiente.
Me quedo pensando en una de las últimas frases de Pablo Motos -instructor de hormigas y presentador-: “Los Backstreet Boys ya no no son tan boys”. Es cierto, han pasado ya 13 años desde que una de las “boyband” por excelencia diera sus primeros pasos para deleite de muchísimas adolescentes. Y entre esas adolescentes, yo. Todos tenemos un pasado y en el mío figura una espera de 14 horas –¡¡¡14 horas!!!- para ver sobre el escenario al quinteto de guapos estadounidenses: Nick Carter, Howie Dorough, A. J. McLean, Brian Littrell y Kevin Scott Richardson.
Ahora son cuatro, Kevin dejó la banda en 2006. A.J. luce más tatuajes en brazos y cuello. Brian se ha vuelto el bufón del grupo. Nick, el antaño querubín rubio, se ha quitado 20 kg de encima. Y Howie…, la verdad que Howie no ha cambiado tanto, quizá se haya vuelto aún más soso.
En el plano musical, los chicos “del callejón”, con siete discos a sus espaldas y cifras que hablan de 100 millones de copias vendidas en todo el mundo, se esfuerzan por sobrevivir y, para ello, nada mejor que repetir su particular receta del éxito. Estudian sus coreografías, empastan sus voces y a cantar.
Ellos dicen que han madurado y que su nuevo disco, que sale a la venta el 6 de octubre bajo el título “This Is Us”, acusa esta evolución. Por el momento podemos escuchar el single “Straight trhough my heart”, un tema que, a pesar de estar producido por RedOne (hada madrina de Lady Gaga), gustará a sus muchos fans incondicionales e ignoraremos el resto de los mortales.
Lo siento, Brian, tus fotos ya no cuelgan en mis paredes, por muy bien que entones eso de “que ricos los chorizos parrilleros”. No esperaré ni media hora para verles el próximo 31 de octubre en el Palacio de Vistalegre.











