BÁRCENASGATE
16 Abril 2010 por Eugenio García Mayo
No me he leído los 50.000 folios en el hasta ahora denominado “caso o trama Gürtel” (Correa en alemán) de los que recientemente se levantó el secreto de sumario, pero sí un montón de ellos gracias a la colaboración de algún amigo y compañero periodista y de algún amigo de Génova 13.
Tengo la convicción de que si estamos ante un caso de financiación ilegal del PP como organización política a dos niveles: el primero, a nivel nacional; el segundo a nivel territorial, especialmente en la Comunidad Valenciana.
Una prueba importante de esto nos la da el propio PP de la Comunidad Valenciana cuando Camps y Costa declaran ante el Tribunal Superior de Justicia de Valencia que “todas las intervenciones de Correa estaban ordenadas por el PP a nivel nacional”. Esto significaría que el origen de la propia trama corrupta está en la propia sede de Génova que era quien decidía quienes serían los proveedores preferentes de las administraciones municipales y autonómicas gobernadas por el PP.
A ello debemos de unir las ingentes cantidades de dinero que percibió el ex tesorero nacional, Luis Bárcenas, de la trama, cantidades que debió de invertir, unas en el sostenimiento económico de la organización y, otras, en su propio beneficio. Precisamente por este concepto declarará el miércoles la mujer del senador popular con el fin de que aclare de donde salió el millón de euros con que se pagó a tocateja la casa del Valle de Arán.
Correa y los suyos tenían una compleja maraña de sociedades en todo el territorio nacional que se dedicaban, unicamente, a la contratación y adjudicación pública en localidades y comunidades donde gobernaba el PP. Así las cosas, los adjudicantes, el partido y los políticos en cuestión, cobraban sendas cifras que acababan o en la tesorería de la organización o en los bolsillos de los actuantes.
En la Comunidad Valenciana fueron agraciadas con cantidades ingentes de obra empresas vinculadas a dirigentes del PP o a amigos personales de Bárcenas y de Camps. Es especialmente alarmante la presencia en todos los concursos y en las adjudicaciones digitales la empresa Sedesa, vinculada a la familia del Conseller Cotino. Esta y muchas como esta que recibían los encargos públicos pagaban un x % a Correa y “el Bigotes” con el fin de que estos destinaran tales cifras al sostenimiento del partido en la Comunidad Valenciana. Estaríamos, pues, ante un caso paradigmático de “financiación ilegal del partido”.
No me cabe la menor duda de que el origen de esta trama tiene su sede en Madrid y fue allí donde obtuvo los plácets para extenderse como una mancha de aceite por todo el territorio nacional gobernado por el PP.
Estaríamos, pues, ante un “Barcenas Gate” más que ante la “trama Gürtel” pues Correa, haciendo honor a su apellido, no era más que la correa de transmisión de las decisiones genovesas de un omnímodo y todopoderoso Bárcenas que actuaba a su antojo.
Aquí no caben excusas de que los de los socialistas con Filesa, más. La chorizada es chorizada aquí y allá. Además, pienso que el mayor caso de corrupción en España no ha sido Filesa sino el caso Roldán, el asalto de todo un Director General de la Guardia Civil a la caja de las víctimas del terrorismo y a los fondos reservados del estado. Esto y los asesinatos organizados por el Ministerio del Interior son la mayor vergüenza de la democracia española.
Pero esto no exime a nadie de otras responsabilidades que, por estar más próximas ideológicamente, no deberían de obtener la más mínima complacencia, excusa o contemplación.












