2009: la despedida de Camps
1 Enero 2010 por Eugenio García Mayo
El PP concluye el año con una clara maniobra de maquillaje moral reeditando como novedad el viejo y olvidado código ético que llevó a Aznar a la Moncloa en 1994. Sobre la base de dicha publicación, el censo de bienes de los cargos remunerados y la frase de que “Gürtel ha sido una experiencia de la que hemos aprendido”, Mariano Rajoy cierra en falso el mayor episodio de corrupción interna del partido que preside. Invocando el “y tú más” sobre la base del estudio fiscal de los casos de corrupción política en España, el presidente de los populares pretende finiquitar un lamentable episodio del que sólo se han escrito sus primeros capítulos.
Tenemos Gürtel para rato. Cualquier estudiante de primero de derecho sabe que por muy mediatizada y dependiente que sea la justicia española las causas penales no se pueden cerrar con una rueda de prensa pidiendo perdón. El PP tendrá que pagar, sin duda, un precio político y otro penal.
El 2009 es, para este modesto analista, el año de la despedida de un Camps totalmente amortizado que ya no goza ni de la confianza ni de las simpatías en Genova 13 que busca ya recambio en el banquillo popular.
Mariano Rajoy y Soraya Saenz de Santamaria saben que sobre Camps se cierne la más que probable condena por la Sala Segunda del Tribunal Supremo por un delito de cohecho impropio del que sigue imputado. Y aunque la marca popular goze de una solidez pasmosa en la Comunidad Valenciana pese al propio Presidente valenciano, Génova sabe que esa factura se la pueden pasar los votantes no sólo en la Comunidad Valenciana sino que puede llegar incluso a ser determinante en otras autonomías.
Y Rajoy no quiere riesgos. Ha de asegurar plaza porque un año después será él el que se juegue su última carta.



