Esa cosa llamada “Mundialito”
15 Diciembre 2009 por Daniel TerrasaNo nos engañemos: La única razón por la que existe el Mundialito de Clubes es el ansia de ganar dinerito por parte de la FIFA y los clubes grandes. Lo del prestigio y el artificioso honor de ser coronado mejor club del mundo es muy secundario. Los títulos que valen, por los que babeamos todos, son Liga y Champions. Casi por ese orden. Luego viene la Copa, a la que yo por ejemplo tengo un cariño especial, quizá porque de niño era apenas el único título al que el Barça podía aspirar seriamente, y ya muy a lo lejos quedan esos sosos trofeos inventados de las supercopas, etc.
Dicho esto, ya que estamos, vamos a ver si ganamos la Copa de las narices, porque nos falta en nuestra colección de trofeos, muy ampliada en los últimos años. Como culé de verdad que soy sé de buena tinta que esta felicidad no va a durar para siempre, así que ahora es el momento de acaparar el mayor número de laureles con los que consolarnos nostálgicamente en futuras travesías por el desierto.
El Mundialito de Clubes es una asignatura pendiente. Pero vamos, para mí una asignatura menor, como Religión o Educación Física en mis años de EGB. Lo hemos intentado dos veces sin éxito. La primera vez en 1992, cuando todavía se llamaba Copa Intercontinental. En aquella ocasión el poderoso Dream Team se dejó remontar un gol de Stoichkov por el Sao Paulo (2-1); la segunda vez fue en 2006, ya con el formato actual. Esta vez el Barça de Ronaldinho cayó ante el Internacional de Portoalegre por 1 a 0. De nuevo se nos atragantaron los brasileños.
Este año cambiamos Japón por el exótico y desconocido Abu Dhabi, a ver si hay más suerte. Encima, este año no hay equipos brasileños con los que tropezar en el camino. Mañana hay que ganar (nadie entendería otro resultado) al Atlante mexicano y jugar la final del sábado previsiblemente ante Estudiantes de La Plata.
Pero vamos por partes: ¿Quienes son estos del Atlante? Me he estado informando: Se trata del club del barrio de Tacubaya (México DF) y es llamado “el equipo del pueblo” o “los prietitos”, por el color oscuro de la piel de sus seguidores. Otro alias es el de “los potros de hierro”. Allí por lo visto pasa como en Argentina, donde cada equipo tiene múltiples nombres y apodos. Es un club de raíces humildes pero que en los últimos años ha conseguido grandes éxitos. ¿Cómo juegan? Ni idea. Solamente sé que en su plantilla destaca un conocido de nuestra Liga, el argentino y ex-merengue Santiago Solari. Por lo que se lee por ahí, parece que hay que andarse con ojo con el goleador Rafa Márquez Lugo. El fútbol mexicano siempre ha generado buenos jugadores y equipos competitivos, no van a ser unas madres. De momento estos del Atlante ya me caen bien por los colores de su uniforme, de los que pueden ustedes disfrutar en la foto con las simpáticas señoritas de más abajo, pero esto no es Bambi amigos: Hay que salir a ganarles.





