Mejillón gallego y mejillón mediterráneo
11 Enero 2011 por Margit KunzkeLos mejillones han sido tradicionalmente un manjar en la Europa continental. El cultivo del mejillón es el primer cultivo organizado de moluscos de que se tiene noticia en Europa, pues en Francia se menciona un cultivo sobre estacas de madera en el año 1235. Desde entonces, la cría de mejillones se extendió por toda la zona de distribución de esta especie, es decir, por todo el litoral europeo: primero en el atlántico, con el mejillón común, y después en la costa atlántica ibérica y el Mediterráneo, con el mejillón mediterráneo, que se cría incluso en el Mar Negro. Las diferentes técnicas de cría se perfeccionaron a finales del siglo XIX, época en que se desarrolló la cría de mejillones como fuente barata de proteínas. De este modo, el mejillón se ha convertido en un plato muy popular en Europa Occidental.
El tradicional Mejillón de Galicia posee no solo Denominación de Origen Mejillón de Galicia sino también unas características específicas que lo diferencian de cualquier mejillón producido en otros lugares del mundo, se trata de un bivalvo reconocible por su forma y color negro azulado, que se produce en bateas en un espacio marítimo delimitado de las rías gallegas, la de Ares-Sada, Muros-Noia, Arousa, Pontevedra y la Ría de Vigo.
Del cultivo en batea en Galicia podemos decir que el mejillón gallego supone el 90% del total que se consume en España, el 50% del total de la Union Europea y el 20% del total mundial. Todo ello supone una producción de 250.000 toneladas anuales, una facturación de 16.000 millones de pesetas y un empleo de casi 9.000 personas. Y cambiando de tema dejando las cifras a un lado esta semana os invitamos a probar con una rica empanada de mejillones.

Receta de mejillones con cebolla y cilantro
2 kg mejillones
¼ l vino blanco
1 cebolla blanca
½ puerro
Aceite de oliva virgen extra suave de la variedad empeltre
1-2 dientes de ajo
1 manojo de cilantro
Cepillar los mejillones en agua fría y limpiar con cuidado los mejillones de rebarbos, especialmente los que salen desde su interior, tirando de ellos con delicadeza para no dañar el mejillón.
Picar fino la cebolla, el ajo y el puerro. Calentar el aceite en un sartén y sofreír ligeramente, procurando que no tomen color. Sazonar.
Picar el cilantro en juliana.
Echar el sofrito de la verduras en un cazo y añadir el vino blanco. Llevarlo tapado a hervir. Cuando hierve agregar los mejillones y el cilantro. Tapar y dejar cocer hasta que se abren los mejillones.
Servir los mejillones con el caldo y con pan recién hecho.
En Galicia el cilantro se llama coentro. En esta receta es habitual ligar el fondo de la verduras con un buen chorrito de nata líquida.









