Torrijas el dulce estrella de la Semana Santa
5 Marzo 2010 por Margit KunzkePróxima la cuaresma acontecen algunos y significativos hábitos alimentarios. Alrededor de los dos ordenamientos básicos del ayuno y la abstinencia, la gastronomía se transforma levemente, y la influencia de ambos preceptos marcaba profundamente nuestro sustento diario. Afortunadamente para nosotros, hoy las mortificaciones han dejado de ser imperiosas. La consecuencia más notable es el olvido de la confección de los platos característicos de este tiempo de cuaresma. Así, pues, hoy no podemos hablar de una gastronomía característica de Semana Santa. Sin embargo, algunos de ellos se han arraigado de tal manera que durante el resto del año apenas se cocinan. Concretamente recordamos, con infantil nostalgia, las torrijas, dulce estrella de la Semana Santa
Este año las pastelerías madrileñas esperan vender durante los días de Semana Santa de cuatro y medio a cinco millones de torrijas artesanas, lo que supone unos , 4 ó 5 piezas por cada madrileño”. El precio oscila alrededor de los dos euros.

La historia de las Torrijas viene ya desde los tiempos de la Antigua Roma
Este postre típico de la Cuaresma, elaborado a base de pan empapado en leche y huevo, y luego frito, tiene un origen que se remonta hasta casi 2.000 atrás. Además es un dulce muy internacional.
Los romanos ya conocieron este dulce. El gastrónomo romano del siglo I d.C, Marcus Gavius Apicius, escribió sobre las torrijas en su libro De re coquinaria „: rompe siligenas (galletas de trigo), baña las en leche, tuesta las en aceite, riega las con miel y sirve las.”
En el „Libro de buenas menjares” (”Buch von guter spyse”) del siglo XIV, se menciona las torrijas/Arme Ritter la primera vez por escrito en la zona germanoparlante„snit denne aht snitten arme ritter und backe die in smalze nicht zu trüge.” (corta
Del siglo XV data la mención sobre este dulce, atribuida al poeta y músico Juan del Encina: “miel y muchos huevos para hazer torrejas”, citado como plato indicado para la recuperación de las mujeres tras el parto.
En el siglo XVII se recogen las primeras recetas de preparación de torrijas, contenidas en el Libro de Cozina de Domingo Hernández de Maceras (1607) y en Arte de cozina, pastelería, vizcochería y conservería de Francisco Martínez Motiño (1611).
Un dulce internacional con muchos nombres
En Alemania las torrijas se llaman Arme Ritter (caballeros pobres) y no son más que una manera de aprovechar el pan sobrante, de las que está llena la cocina tradicional, y no sólo la española.
Los franceses llaman a su versión pain perdu, o sea, pan perdido. Y los ingleses llaman a algo parecido nada menos que poor knights of Windsor. Dicen que tanto en Inglaterra como en Alemania en el siglo XIV los caballeros empobrecieron tanto que el pan era el único alimento de su alcance que pudieron pagar. De ahí viene el nombre.
Para los americanos las torrijas se llaman French Toast, los Suizos dicen Fotzelschnitten y los Austriacos y Bávaros Pofesen o Pavesen.
En Portugal las torrijas tienen el nombre Rabanadas by son un típico dulce de Navidad que se come en la Noche Buena y durante las fiestas.
De la manera que sea su nombre, y aunque son muchas las variantes a la hora de preparar unas torrijas, todas ellas tienen en el pan asentado, la leche, los huevos sus ingredientes principales. . En las casas humildes se ahorraban el huevo y las torrijas se bañaban en almíbar, sustituyendo la canela por el azúcar.
El método de preparación depende del tipo de pan utilizado y de la culinaria de la región. Así pues, se pueden encontrar bañadas en leche aromatizada como es el caso de Castilla y León, en vino al estilo andaluz, en almíbar, e incluso como las realizan los donostiarras, con crema pastelera.
Recetas para preparar torrijas
Aunque son muchas las variantes a la hora de preparar unas torrijas, se presenta a continuación una receta andaluza y una receta clásica, fácil de preparar en casa y que rendirá unas auténticas torrijas de Semana Santa.
Torrijas andaluzas con vino y miel
Pan del día anterior
375 ml Jerez Fino
375 ml vino Pedro Ximénez
6 huevos
4 cucharas de miel de naranja
1/4 l miel
1 /4 l agua
1 rama de canela
1/4 l aceite de oliva
Azúcar y canela
Verter el Fino y el vino PX en una cacerola. Añadir la rama de canela. Se pone a hervir y deja reducir el líquido hasta la mitad. Dejar enfriar.
El pan se corta en rebanadas gruesas, de unos tres centímetros de espesor, que se colocan en una fuente honda.
Batir los huevos a punto de nieve con un poco de azúcar. Calentar el aceite de oliva.
.Se cubren a continuación las torrijas con el vino ya templado y se dejan hasta que se dejan hasta que se empapen bien. Las torrijas se retiran del vino y, con ayuda de una cuchara, se rebozan bien en los huevos batidos. Se fríen en aceite bien caliente y en una sartén un poco honda. Hay que dar la vuelta a las rebanadas con cuidado, utilizando una espumadera y una cuchara para evitar que se desmoronen, y es aconsejable freír sólo un par de torrijas cada vez.
Una vez estén doradas, se sacan de la sartén y se colocan en una fuente y se deja unos minutos en un papel absorbente y luego en un plato.
Para el aguamiel se calienta el agua, la miel y un poco de azúcar para el brillo, hasta que el aguamiel queda espeso.
Se riega las torrijas con aguamiel y se espolvorea con canela en polvo. Se comen tanto calientes como frías
Torrijas clásicas
Pan del día anterior
Leche
Ralladura de limón y de naranja
Azúcar
1 rama de canela
Canela en polvo
Huevos
50ml de brandy
Calentar la leche junto con las ralladuras, el azúcar y la rama de canela. Cuando empieza a hervir añadir el brandy. Apagar el fuego y dejar templar.
Empapar las rebanadas de pan en la leche. Escurrir.
Rebozar las rebanadas en los huevos batidos y freír en aceite muy caliente.
Escurrir el aceite sobrante y espolvorear con canela.





Hace tiempo que los científicos del dolor han descubierto dicha substancia. Capsaicina. Relaja tensiones musculares, alivia dolores de los nervios en caso de herpes zóster, etc. Un estudio reciente de la Universidad de Nottingham, y que fue publicado en “Biochemical and Biophysical Research Communications” sugiere que esta sustancia es efectiva como tratamiento anticanceroso.
Ya la famosa Hildegard de Bingen cuenta que la nuez moscada mitigaría la amargura del corazón y hace el espíritu alegre. Dos o tres nueces de moscada son suficientes para producir alucinaciones. Pero el precio es un envenenamiento desagradable. La nuez de moscada aumenta el efecto de alcohol y sus substancias se encuentran en medicamentos contra enfermedades del estómago y reuma.
Aquí la receta de un delicioso postre con canela y chile:




