Africa y cia.

15 Enero 2010 por B.J. Recio

En el tiempo que llevo en África, he podido comprobar que con un buen puñado de dólares o euros puedes comprar lo que quieras, es como un gran mercado donde todo se compra y se vende. Aquí todo está en venta, aunque no tenga un cartel con el precio, aunque no admitan tarjetas de crédito, aunque nadie te haga una presentación del producto,  todo está en venta. Pero, ¿quienes son los clientes de este enorme almacén donde  el africano no sabe ,ni le preocupa, la cantidad y variedad de productos que hay en él?. Pues aquellos países que colonizaron este continente y tras la independencia de sus colonias han seguido manejando la economía de las mismas atreves de las empresas implantadas en  el territorio africano, o esos otros países que sin haber tenido nunca colonias, han visto en esta tierra ese gran hipermercado de productos realmente valiosos; petróleo, maderas, minerales. En este continente africano, donde todo está por hacer y donde todo tiene un precio, las grandes potencias acceden a este gran mercado  ofreciendo  ayudas y proyectos para el desarrollo de los mismos, a cambio de contratos de explotación y exportación de sus riquezas, asegurándose en los mismos  la importación por parte de estos países africanos de productos de primera necesidad, de segunda categoría, que ellos ni tienen ni producen. De esta forma la implantación en el país es completa. Todas estas supuestas ayudas dirigidas a infraestructuras, construcción o desarrollo industrial y turístico , raramente se llevan a cabo en su totalidad y sirve únicamente para enriquecer mas al dirigente de turno, por lo que no es raro ver construcciones a medio hacer o carreteras que se empiezan pero que nunca se terminan. Todo eso unido a la forma de ser del africano que admite casi con resignación toda esta situación, hace muy difícil el desarrollo de muchos países en este continente. Y es que aquí la economía de la mayoría de las personas es una economía  que podíamos llamar de subsistencia, es decir, tengo algo para comer, tengo algo para beber, tengo donde dormir  hoy, lo demás no me preocupa.

Como conclusión diría que África sigue siendo ese continente desconocido que necesitamos explotar y exprimir, pues tiene demasiada riqueza y su población apenas protesta, eso sí siempre enmascarado detrás de una supuesta ayuda a la alimentación y desarrollo del tercer mundo. Hay que tener en cuenta, por ejemplo,  que la influencia de la inversión china en este continente hace que en pocos años la dependencia de la importación de productos chinos y la explotación  de sus materias primas por parte del país asiático, llevará a muchas naciones africanas a su total hipoteca económica. Y es que el colonialismo no ha desaparecido, simplemente ha cambiado el nombre y la forma de llevarlo a cabo.

Deja tu comentario